

Menores de edad detenidos por triple crímen en Los Ríos

2 feb 2026
La masacre registrada en el cantón Vinces el domingo 1 de febrero de 2026 ya tiene sus primeros resultados policiales. En una operación conjunta entre el Ejército ecuatoriano y la Policía Nacional, cinco personas fueron capturadas en los sectores El Arenal y Puertas del Cielo, señaladas como presuntas responsables del crimen que acabó con la vida de Kevin Castro, Frank Pesantez y Jorleny Calero.
De acuerdo con información oficial, Jorleny Calero habría sido el objetivo principal del ataque armado, mientras que las otras dos víctimas quedaron en medio del hecho violento. La intervención se ejecutó pocas horas después del múltiple asesinato, como parte de las acciones de respuesta ante el repunte de la violencia en el cantón.
Uno de los aspectos que más ha generado indignación en la ciudadanía es que entre los aprehendidos figuran tres adolescentes de 14, 15 y 17 años. Según las investigaciones preliminares, los menores ya manipulaban armas de guerra y utilizaban uniformes militares para camuflarse durante la ejecución de los ataques, una práctica cada vez más recurrente en estructuras del crimen organizado.
Entre los detenidos también consta Jimmy Javier C. V., alias “Orejas”, de 39 años, quien registra un amplio historial delictivo que incluye robos, tenencia ilegal de armas y una causa por muerte culposa. Junto a él fue capturado el ciudadano colombiano Jhon Jairo A., conocido como alias “Bípido”.
Las autoridades señalaron que el grupo estaría vinculado a la organización criminal Los Choneros y no se descarta que la masacre forme parte de una disputa territorial con la banda rival Los Lobos, en medio de una escalada de violencia que afecta a Vinces y otros cantones de la provincia de Los Ríos.
Durante los allanamientos, la Policía incautó un arsenal de alto poder destructivo: un fusil de asalto ARAD, pistolas Glock y Taurus, munición de grueso calibre (5,56 y 9 milímetros), además de uniformes militares utilizados para engañar a las víctimas.
En los inmuebles intervenidos también se hallaron sobres con cripy y cocaína, lo que confirmaría que las viviendas funcionaban como centros de acopio y logística para actividades de sicariato y microtráfico.
Las investigaciones continúan mientras los detenidos fueron puestos a órdenes de la autoridad competente, en un caso que vuelve a evidenciar el uso de menores de edad y armas de guerra por parte del crimen organizado en el país.

