

Masacre familiar en Guayaquil

1 dic 2025
Un ataque armado estremeció a los habitantes de Flor de Bastión, en el noroeste de Guayaquil, la mañana del domingo 30 de noviembre. Lo que debía ser una reunión íntima terminó en una escena de horror: seis miembros de una misma familia fueron asesinados mientras celebraban el cumpleaños de su abuelita, una mujer de 81 años.
Cuando la Policía ingresó a la vivienda ubicada en el bloque 8, encontró a un joven de 23 años arrinconado en un rincón, incapaz de reaccionar y acompañado por su perro. Fue el único sobreviviente del ataque y permaneció en el sitio tras el levantamiento de los cuerpos porque no tenía a dónde ir, según informó el capitán Patricio Morocho.
Las primeras indagaciones revelan que el joven aseguró pertenecer a Tiguerones Igualitos, una subdivisión de Los Tiguerones. Los agresores, en cambio, se identificaron como Activos Fénix, banda rival que disputa el control de actividades ilícitas en el sector de Nueva Prosperina.
Según los agentes, la brutal masacre habría sido un acto de tortura y amedrentamiento dirigido específicamente al joven, a quien dejaron con vida para presenciar el asesinato de toda su familiar.
Moradores del bloque 8 observaron el operativo policial desde detrás de puertas y ventanas, temerosos de salir. Algunos intentaron acercarse para brindar apoyo al joven y a su mascota, que permanecía desorientada en medio de la escena.
El hecho se suma al asesinato de otro joven ocurrido un día antes en el bloque 7, caso que también estaría relacionado con rivalidades entre organizaciones delictivas.
Con esta masacre, la Zona 8 Guayaquil, Durán y Samborondón alcanza 2.778 muertes violentas en lo que va del año. Solo en Nueva Prosperina se registran 573, reflejo de la presión creciente del crimen organizado en una de las zonas más conflictivas del país.

