
Enfrentan multas de hasta USD 6.000 sus tutores por maltrato animal

9 abr 2026
Un nuevo caso de maltrato animal ha generado indignación en el Distrito Metropolitano de Quito, donde un perro de cuatro años, llamado Logan, fue rescatado tras sufrir agresiones físicas por parte de uno de sus tutores.
El hecho ocurrió en el sector de Collacoto y se hizo público luego de la difusión de un video en redes sociales, en el que se observa cómo el animal es golpeado con un palo, pateado mientras permanece en el suelo y herido con varillas de construcción en una terraza.
Ante la gravedad del caso, la Unidad de Bienestar Animal (UBA) y la Agencia Metropolitana de Control (AMC) activaron un operativo inmediato. Al llegar al domicilio, los equipos encontraron a Logan encadenado, visiblemente nervioso y en condiciones que no cumplían con los parámetros básicos de bienestar animal.
El perro, de características similares a un american bully, presentaba una cojera en la pata posterior izquierda y laceraciones en una de sus orejas. Además, no contaba con su esquema de vacunación actualizado solo tenía un registro de 2022 ni estaba esterilizado.
Según los tutores, el animal era mantenido en esas condiciones por un supuesto comportamiento agresivo. Sin embargo, tras su rescate y evaluación en un centro especializado de la UBA, se determinó que Logan no es un perro agresivo. Por el contrario, durante su convivencia con el personal mostró un temperamento dócil, recibiendo caricias y respondiendo positivamente a estímulos.
Los especialistas confirmaron que presenta una lesión considerable en la pata trasera izquierda, aunque sin fracturas. Actualmente, el animal iniciará un proceso de rehabilitación para sanar tanto sus heridas físicas como posibles secuelas emocionales derivadas del maltrato. Una vez recuperado, podrá ser dado en adopción a un hogar responsable.
Las autoridades informaron que los tutores enfrentarán sanciones económicas por varias infracciones, que van desde faltas leves, como no mantener al día el esquema de vacunación, hasta faltas muy graves como el encadenamiento prolongado y el maltrato. La multa podría alcanzar los 6.000 dólares.
El director de la UBA, José Paredes, enfatizó que la violencia contra los animales no tiene justificación y recordó que en Quito estas conductas son sancionadas de manera severa.
Finalmente, las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía a denunciar cualquier caso de maltrato animal. Señalaron que cada reporte puede ser clave para salvar vidas y garantizar una segunda oportunidad a los animales de compañía.

